Por eso no quiero que me conozcan; prefiero que inventen.

miércoles, 5 de agosto de 2009


¿Qué dirían si supieran que sigo guardando todos aquellos mensajes tuyos en el móvil, y que de vez en cuando los repaso con el ansia del primer día?Es verdad, y también lo es que los contesto, más de una vez, aunque no los mande. Les cambio las palabras a los que sí envié, el sentido, haciendo que dejen de significar lo que significaron, convirtiéndolos en otra cosa. E imagino lo que hubiera pasado con estas nuevas letras en lugar de las que mandé. Porque una frase, una palabra, es un arma cargada, como decía aquél, y una vez disparada no tiene marcha atrás. Eso es algo que todos deberíamos tener en cuenta siempre. Y es que después sólo queda la oportunidad de fantasear y retorcer los recuerdos hasta el infinito, convirtiendo el pasado en un presente enfermizo.

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