
Nada duele más que una promesa de amor incumplida, por eso cuesta tanto prometer y creer en las promesas de amor.
Por eso no quiero que me conozcan; prefiero que inventen.







Todo el tiempo estamos entre el sí y el no.Elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre.El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige. Decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí. A veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. De una chica rapidita decimos que tiene el sí fácil.¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir?El sí nos compromete, y nos desnuda. El sí expone nuestros deseos. El sí señala que algo nos falta.Una vez más estamos ante esa decisión. Que todo siga siendo no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida. Esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no.Duele abrir los ojos, es como salir de la oscuridad que la luz te enceguece. Ojos que no ven, corazón que no siente, mejor mirar para otro lado dicen, meter la cabeza bajo la tierra como hace la avestruz. Pero para que algo cambie ahí que romper la burbuja, hay salir de la cajita de cristal, abrir los ojos y animarse porque aunque lo que halla para ver, nos estruje el corazón. "Cuando me la veo venir, cuando siento que se viene la guillotina, yo no soy de los que ponen la cara para el cachetazo. Es muy cobarde, ya sé. Pero es tan grande el dolor cuando te dejan que mejor dejar antes de ser dejado"( Es ese tu lema, no ?. Te amo hermana, aunque te cueste aceptar las cosas como son y aunque no entiendas que quieras o no quieras , las cosas son así. Y que si no se aceptan ahora, el tiempo las complica.)